Programa “Taller de Arte y Programación”
Hacia una “pedagogía de lo invisible”

El Taller de Arte y Programación (TAP) es un lugar de capacitación, de problematización, de encuentro entre culturas y de construcción de un sustrato para el trabajo en común. Es decir, de exploración de temas relacionados al lenguaje y a la forma de abordar los problemas desde perspectivas diversas. Fue el proyecto financiado por el llamado del EI a “Propuestas de marcado carácter experimental” y está instalado en la sede del Espacio desde setiembre de 2009.

Según el coordinador del TAP, Étiènne Delacroix, éste se podría resumir como “un trabajo de traducción entre varios enfoques y lecturas del conocimiento, por ejemplo entre las ciencias exactas y las cualitativas; a veces me gusta llamarlo como 'teatralización' de los conocimientos duros.”

Se trata de crear un espacio para la asimilación y el aprendizaje de algunas destrezas necesarias para la creatividad: construir, armar, diseñar, recuperar; tanto hardware como software. Desmitificar la tecnología ‘destapando’ códigos y computadoras, y al mismo tiempo incentivar el trabajo en equipos multidisciplinarios y aprender a comunicar lo creado para socializar la experiencia y saber entender lo que el otro quiere.

Delacroix, físico nuclear de nacionalidad belga, viene desarrollando esta experiencia en constante transformación desde hace varios años en EEUU y en Brasil. Parafraseando a Paulo Freire con su “pedagogía del oprimido” y posterior “pedagogía de la autonomía”, Delacroix intenta a través de su taller desarrollar lo que llama una “pedagogía de lo invisible”, entendiendo con esto una pedagogía donde se intenta desmitificar el funcionamiento de las cosas complejas que no están a simple vista.

La dinámica siempre ha sido primero pedirle a cualquier persona que quiera participar, que mande un mail donde cuente su patrimonio de conocimientos: lo que ya tiene aprendido y sabe hacer. Después, qué le interesa y qué le gustaría hacer con esa materia. A partir de ahí, doy teóricos donde alterno un inicio de reflexión sobre los grandes rasgos de la cultura con algún punto técnico. Al final del aula, pido una cuestión técnica y pregunto quién sabe hacerla o tiene ganas de hacerla. Si haces esto durante un mes, al final puedes abrir este taller a todo el mundo y esta gente te va a ayudar a enseñar. Entonces tenemos una pedagogía donde los alumnos también te ayudan a dar clase”, explica Delacroix.

El físico nuclear considera que “el conocimiento técnico tiende a ser procesado en solitario. La gente hace disciplinas y lucha para pasar exámenes. Entonces hay una tendencia a asistir juntos pero sin socializar esa absorción. El TAP da un lugar donde sí se pueda socializar el conocimiento.”

El Seminario del TAP tiene una primera parte de capacitación, y se concibe una segunda etapa donde ése grupo continúa participando de otro ciclo pero apoyando al mismo tiempo que se forman nuevos grupos y multiplicando la experiencia en liceos y escuelas.

Yo lo que quiero explorar es una triangulación entre liceo, escuela primaria y Universidad, y ver cómo esa triangulación se declina, cómo crea una cultura, cómo crea cuestionamiento mutuo. Mi esperanza es que en algún liceo donde hemos trabajado continúe a funcionar un lugar de forma más autónoma, donde los chiquiines del liceo transmitan sus conocimientos a los nuevos, donde nosotros podríamos apoyar, pero con un mínimo de intervención.”

Para el 2010, el TAP plantea la realización de al menos dos actividades regulares que formarán parte de la 'oferta académica del EI': “Seminario del TAP” y “Módulo de extensión del TAP”. La actividad central será el curso interdisciplinario “Seminario del Taller de Arte y Programación” que se desarrollará en el EI para estudiantes y docentes universitarios de todas las carreras, maestros, profesores de liceo, y otras.